Expertos recomiendan 6 medidas para controlar el dengue y otras enfermedades transmitidas por el mosquito

Febrero 2019

 

GACETILLA

EXPERTOS RECOMIENDAN 6 MEDIDAS PARA CONTROLAR EL DENGUE Y OTRAS ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR EL MOSQUITO

LAS MEDIDAS SURGEN DE UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA DE LITERATURA MÉDICA, DE UN ESTUDIO CUALITATIVO BASADO EN ENTREVISTAS A REFERENTES CLAVES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Y DE UN DIÁLOGO DE EXPERTOS DE LA REGIÓN. DE ALLÍ SE DESPRENDE QUE HAY VARIAS INTERVENCIONES EFECTIVAS PARA EL CONTROL DE LOS MOSQUITOS Y QUE LAS AUTORIDADES DE LA REGIÓN SUELEN EJECUTAR MÁS INTERVENCIONES REACTIVAS A BROTES O EPIDEMIAS QUE ACCIONES PREVENTIVAS CONSISTENTES.

Limitar los reservorios donde se cría el mosquito Aedes aegypti y educar a la comunidad son algunas de las seis estrategias de efectividad comprobada que los países de América Latina deberían contemplar para prevenir y/o contener los brotes de dengue y otras enfermedades virales (zika, chikunguña y fiebre amarilla) que tienen a ese mosquito como agente transmisor. En cambio, no existen evidencias de que usar espirales y salir a fumigar en espacios abiertos produzca beneficios.

La información surge de estudios científicos realizados por el Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), una institución académica afiliada a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que se dedica desde hace 16 años a investigación en salud  y que alberga una unidad ejecutora del CONICET. 

En una primera etapa, el IECS realizó dos estudios:

  • Una revisión sistemática1 de los estudios científicos publicados entre 2000 y 2016, que examinó casi 60 estudios llevados adelante en ámbitos rurales y urbanos de 14 países de América Latina y el Caribe
  • Un estudio cualitativo2 en el que se entrevistó (durante 2016 y 2017) a 18 referentes de la región encargados de la investigación y el control de las enfermedades transmitidas por mosquitos, con el objeto de identificar las barreras a la adecuada prevención y atención de estas patologías.

En una segunda etapa, el IECS coordinó un diálogo de políticas con expertos regionales (policy dialogue)3, una metodología de análisis promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que favorece la discusión y la implementación exitosa de políticas públicas. Dicho diálogo de políticas, que tuvo como objetivo contextualizar y consensuar las estrategias prioritarias para el control del mosquito,  reunió a 11 expertos de 7 países latinoamericanos y a un representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Todos los expertos discutieron y enriquecieron los hallazgos de las investigaciones desarrolladas.  

  1. Ese trabajo está siendo evaluado por una revista internacional para ser publicado en los próximos meses.

2 y 3. Ambos trabajos fueron recientemente aceptados para su publicación en la revista de gran alcance regional Cadernos de Saúde Pública (de Brasil).

LAS 6 MEDIDAS

De la revisión sistemática se desprende que existen 6 medidas efectivas de control del mosquito:

 

  • Educación para la salud y participación comunitaria: Concientizar a la población sobre el manejo de reservorios, informar cuáles son los síntomas del dengue, etc.
  • Manejo de reservorios: Eliminar o neutralizar elementos y objetos pequeños y medianos que acumulan agua.
  • Cortinas y tules tratados con insecticidas: Telas mosquiteras con insecticidas incorporados o que se rocían con insecticidas al menos cada seis meses.
  • Uso de insecticidas domiciliarios: Aplicar repelente para mosquitos sobre el cuerpo y/o la ropa.
  • Trampas para huevos o larvas del mosquito: Recipientes que permiten inspeccionar la actividad de los mosquitos. (Ver más aquí)
  • Vigilancia epidemiológica: Monitoreo del número de casos (sospechosos y confirmados), serotipos circulantes y defunciones de parte de las autoridades sanitarias.

 

Para eliminar los mosquitos que causan el dengue, es fundamental que la población conozca ciertas cuestiones básicas, como por ejemplo, que hay que eliminar los recipientes que acumulan agua durante varios días (baldes, tachos, palanganas, canaletas, etc.) y que hay que cambiar el agua y limpiar los bebedores de animales y los floreros. También es fundamental que la población identifique cuáles son los síntomas del dengue. Los más habituales son: fiebre muy alta (39° o más), vómitos, malestar general, cansancio excesivo, dolor de cabeza constante y dolor por detrás de los ojos”, explica el Dr. Agustín Ciapponi, director del Centro Cochrane Argentino IECS y coordinador del diálogo de políticas.  

 

“Cuando se presentan síntomas, hay que beber mucha agua y consultar de inmediato al médico, para así verificar o descartar la enfermedad. El único medicamento que se puede tomar para aliviar los dolores y la fiebre es paracetamol, ya que ingerir otros puede derivar en complicaciones”, advierte el Dr. Ariel Bardach, investigador del IECS y coordinador del Centro de Investigaciones en Epidemiología y Salud Pública (CIESP), una unidad ejecutora del CONICET que funciona en el IECS.

Ciapponi, Bardach y los demás autores de la investigación no encontraron estudios que permitieran evaluar la efectividad de otras estrategias que se suelen impulsar, tales como las campañas de fumigación en ambientes abiertos y el uso de espirales y repelentes.

“Los agentes de control químico (como fumigar en ambientes abiertos) no parecen estar asociados a una reducción sostenible de las poblaciones de mosquitos y hasta pueden crear una falsa sensación de seguridad, pues dejan en un segundo plano a intervenciones probadamente efectivas  (como las educativas) para eliminar los criaderos de mosquitos”, asegura al respecto Ciapponi.

Bardach aclara: “Hay evidencia científica sólida sobre la efectividad de unas pocas intervenciones. Esto no significa que otras no puedan ser efectivas, sino que no hay evidencia que las respalde. Cabe señalar que como las seis intervenciones descriptas anteriormente son muchas veces llevadas a cabo en forma simultánea, no se puede aislar la efectividad individual de cada una (para así saber cuál es ´la mejor´). Lo que sí puede asegurarse es que las seis intervenciones implementadas en simultáneo resultan efectivas para eliminar el mosquito Aedes aegypty”.

LA VOZ DE LOS EXPERTOS

En el marco del diálogo de políticas (policy dialogue) coordinado por el IECS, los expertos (médicos, epidemiólogos, biólogos y funcionarios) de la región recibieron los resultados de la revisión sistemática y de la investigación cualitativa.

Ese trabajo cualitativo detectó que en muchos países suele haber obstáculos para la implementación de estrategias que permitan controlar el mosquito. Se trata de obstáculos relacionados a los sistemas de salud (como la falta de priorización del problema sanitario y la escasez de recursos y personal capacitado) y al funcionamiento de Estado (como la falta de continuidad de las intervenciones y la inestabilidad de los equipos técnicos). También se detectaron obstáculos en la comunidad, la cual enfrenta problemas tales como desinformación, pobreza y limitaciones económicas para adherir a consejos sanitarios (como la necesidad de acumular agua en zonas en las que no hay agua corriente o la falta de recursos para comprar repelentes para mosquitos). Además, ciertas condiciones climáticas favorecen que en algunas zonas aparezcan enfermedades transmitidas por mosquitos (en zonas cálidas y húmedas, la reproducción del insecto es mayor que en zonas más frías y secas)

Asimismo, los expertos que participaron del dialogo de políticas señalaron que, lamentablemente, las autoridades de América Latina y el Caribe suelen ejecutar intervenciones reactivas a brotes o epidemias en lugar de actuar de manera preventiva. Reconocieron que el control de las poblaciones del mosquito transmisor implicaría “adelantarse” a los casos de personas infectadas (tomar medidas antes de la aparición de los casos).

Por otra parte, los expertos coincidieron en que la participación comunitaria “resulta un mecanismo esencial” para cortar la transmisión del Aedes aegypti. Y alertaron que dos obstáculos explican, en gran medida, los fracasos en el control del mosquito: la ausencia de decisión política de parte de los gobiernos (por ejemplo, para lograr una adecuada recolección de residuos) y la incapacidad para involucrar a la comunidad en las intervenciones (por ejemplo, para lograr cambios de comportamiento sustentables sobre almacenamiento de agua).

Otras barreras encontradas para un efectivo control del mosquito fueron la falta de legislación específica (por ejemplo, una norma que prevenga los “cementerios de automóviles” judicializados que favorecen la proliferación de las larvas de mosquitos) y una deficiente articulación de las agencias estatales con los actores de la sociedad civil.

El Dr. Ciapponi concluye: “Controlar el mosquito transmisor del dengue requiere adoptar un enfoque integrado, combinando distintas intervenciones de efectividad documentada”. Por su parte, el Dr. Bardach subraya que es importante planificar las acciones en el marco de políticas de Estado. “Las medidas que se preparan salen mejor que aquellas que se toman de apuro cuando ya hay un brote o una epidemia”, afirma.

Con relación al diálogo de políticas que integró las dos etapas previas del proyecto (la revisión sistemática y el estudio cualitativo),  Lic. María Belizán, investigadora del IECS que lideró el estudio cualitativo y coordina a Unidad de Investigación Cualitativa del IECS, explica: “El diálogo de políticas es una poderosa herramienta que contribuye a que se planifiquen políticas públicas basadas en evidencia científica y consensuadas por expertos en investigación e implementación de programas”. Sobre el diálogo de políticas sobre mosquito que realizó el IECS asegura: “Una gran fortaleza de ese estudio es que las discusiones de los expertos se basaron en la minuciosa revisión de la literatura y en un estudio cualitativo que permitió contextualizar los desafíos que enfrentan los países de América Latina y el Caribe. Este enfoque permitió detectar los niveles en los que se presentan los mayores obstáculos, lo cual posibilitará que autoridades sanitarias de la región cuenten con información basada en evidencia científica que les permita tomar medidas para controlar el mosquito Aedes aegypty”.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE DENGUE Y EL MOSQUITO AEDES AEGYPTI:

  • El mosquito Aedes aegypti está presente en América Latina y el Caribe, excepto Chile, y es el mayor responsable de la propagación de dengue, zika, chikunguña y fiebre amarilla.
  • En los últimos años creció la carga de estas enfermedades en la región. Sólo por mencionar dos de ellas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) consigna que durante 2017 y en lo que va de 2018 (hasta la semana 44) se reportaron en las Américas más de 1 millón de casos de dengue, unos 2400 casos graves y 556 muertes. Asimismo, a enero de 2018 la OPS registraba más de 800.000 casos sospechosos y confirmados de zika en 48 países de la región, con 20 muertes y 3.720 síndromes congénitos confirmados.
  • El control del mosquito constituye una de las principales medidas de prevención. Existe una vacuna específica para fiebre amarilla y otra (aun en terreno de evaluación) para dengue. En cambio, no hay medicamentos antivirales que limiten esas enfermedades una vez contraídas.

 

Más información: Material infográfico, documental y audiovisual puede consultarse en: www.iecs.org.ar/mosquito

 

 

ACERCA DEL IECS:

El IECS es una institución académica independiente y sin fines de lucro que se dedica a investigación, educación y cooperación técnica en salud. Fundada en 2002, es una institución afiliada a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) que alberga una unidad ejecutora del CONICET, un centro Colaborador de la OMS y un Centro Cochrane. La misión del IECS es “contribuir a mejorar la salud global, generando y promoviendo la aplicación de la mejor evidencia científica”.

 

 

CONTACTO DE PRENSA IECS:

Lic. Mariana Comolli, Coordinadora de la Unidad de Comunicación.  

Tel.: (011) 4777-8767 int. 44. mcomolli@iecs.org.ar